30/3/13


                                                               Pascua de Resurrección 2013

“Tu cuerpo es preciosa lámpara,
llagado y resucitado,
tu rostro es la luz del mundo,
nuestra casa, tu costado”

Al día siguiente de la elección del Papa Francisco, oí decir a un joven: “Este año Dios nos adelantó la Pascua…, o mejor: nos regala dos Pascuas”. Con su alegría simple y desbordante, estaba diciendo que el Señor “pasaba dos veces” por su pueblo. Paso de gracia y alegría, de esperanza y misericordia.
El regalo de Dios a la Iglesia y a todos los hombres “de buena voluntad”, es un Papa con corazón de Francisco. Ahora bien, dones son tareas, lo que queremos es asumir la elección de Papa Francisco con corazón alegre y comprometido. Pidió que recemos para que él nos pueda bendecir, esto es: ser una bendición para la Iglesia y para el mundo.
Jesús Resucitado se manifiesta hoy a la Iglesia con la alegría simple, hondamente humana y divina de un hombre que habla al corazón, que no vocea, que es sencillo y libre, manso y humilde.
Creo firmemente que se cumplen aquí las palabras de la Escritura: “…vean que vengo y hago todo nuevo, ¿no se dan cuenta que ya está ocurriendo?”. La Vida del Resucitado está en la Iglesia y es primavera… ¡todo comienza a brotar de nuevo! Todo comienza de nuevo y María está ahí, alumbrando feliz la Vida.
Les deseo una bendecida Pascua de resurrección. Que Dios les lleve en la palma de su mano:
P. Alberto E. Eronti

29/3/13

¡QUE PASEIS BUENAS PASCUAS!





UNA PASCUA CON NUEVOS AIRES EN LA ONDA DEL NUEVO PAPA

Estamos viviendo un tiempo inesperado y con grandes sorpresas.
No solo por la elección del Papa Francisco sino por lo que en pocos dias ha generado con sus gestos y palabras.

Hemos recibido tantas noticias que aun nos cuesta asimilarlas.
Haré a modo de saludo pascual una breve reflexión personal.

Creo que a los ya lo conocíamos nos sigue pareciendo que es el mismísimo Padre Jorge de cuando era Superior Jesuita o despues Cardenal de Buenos Aires,con una linea de continuidad en su conducta personal que reafirma la autenticidad de sus gestos.
Lo novedoso es que siga actuando igual siendo ahora el Pastor de toda la Iglesia Católica con proyección global,sin cambiar.

Quero destacar las virtudes y mensajes que más me impactan.
Es un hombre humilde que se sabe amado por Dios y que agradece a El cuanto es y cuanto ha recibido como don,reconociendo que como todos los humanos es limitado,fragil y pecador.

Por ello es misericordioso,porque ha experimentado la divina misericordia en su propia vida y en su labor pastoral y porque la demuestra en su preferencia por los que sufren y están marginados,a quienes se acerca con gran ternura y afecto.

Es veraz y por ello creible,no solo porque dice verdades sino porque su vida va de acuerdo con lo que anuncia,su sinceridad no es agresiva pero si directa,franca y transparente.

Es un pastor cercano capaz de estar en sintonía con todos y de generar una comunicación que se hace comunión interpersonal y llega a establecer puentes con los más diversos grupos de personas que llegan a sentirlo como uno de ellos.

Es una persona alegre que sonríe con espontaneidad,tiene buen humor y es capaz de bromear con cariño y respeto,por eso genera un clima de serena alegría en torno a él.

Entre sus mensajes destaco los tres verbos que a modo de programa dijo en la Capilla Sixtina.
La Iglesia debe caminar,construir y anunciar partiendo de la Persona de Jesus y su Palabra de Vida,de la mano de María.

A todos los invito a rezar por él,como nos lo pide siempre, y les deseo una Pascua con una nueva esperanza,como la del Papa.


P.Guillermo Mario Cassone             Tucuman,Pascua de 2013

25/3/13

DOMINGO DE RAMOS

Hosanna. Bendito el que viene en nombre del Señor. Bendito el Reino que llega.”

Gritos y vítores de la gente sencilla, del pueblo, al que entra montado en un borrico, tal y como la Escritura decía que lo haría el Rey: el Mesías de Israel.

Los jefazos, los más preparados, tan solo vieron en Él a un agitador que poco a poco iba desmontando una paradeta, como se diría hoy. Ellos lo tenían estudiado, y sacaban su partido de todo.

Pero Jesús, sin miedos, sabiendo dónde va, entra triunfante, le alfombraron el camino por donde iba a pasar. Lo reconocían como Rey del Reino de Dios.

Pero hoy, si entrara en nuestras ciudades, ¿lo aceptaríamos? ¿O también exigiríamos una demostración de fuerza y poderío, un tanto similar a superman?

Nuestras sociedades mercantiles, religiosas, y de todo tipo, ¿sabrían ver al que viene para ayudar al pobre y desvalido? ¿O también en el momento más duro lo abandonarían porque no ha superado nuestras expectativas?

A Jesús no se le puede detener, de un modo u otro, Él entra, se nos acerca, se interesa por nosotros, por los enfermos, aquellos que estaban en las piscinas de Betlesda.

Lo cierto es que su llegada siempre nos proporciona un gozo desbordante, incluso cuando estamos solos, sabemos que Él está junto a nosotros, los demás se alejan, pero Él siempre atento a todas nuestras necesidades. Él conoce nuestras debilidades, mejor que nosotros mismos, por eso incluso cuando no somos conscientes, nos proporciona más de la cuenta, para poder superar nuestras torpezas, como humanos que somos.

Él entra triunfante, sabiendo que la cruz está ahí, pero también conoce la forma de dar la gloria, en su Resurrección, que por nuestra fe sabemos que también un día nosotros la disfrutaremos.

Nosotros siempre debemos darle la gloria, y nuestra gratitud, porque por su gracia, podemos superar muchas pruebas y tribulaciones. Y esto Él lo aprueba, y para ello te recuerdo el mismo texto de San Lucas, donde unos fariseos le piden que reprenda a sus discípulos, y Él les contesta: “Si éstos se callan, gritarán las piedras.”

No podemos callarnos, no podemos ocultarnos, somos lo que somos, y lo somos por la gracia de Dios.

16/3/13

Quedan pocas horas

La cuaresma se está acabando, quedan pocas horas, para empezar ese domingo de Ramos, esa aclamación y reconocimiento público, de Jesús como Hijo del Padre, como verdadero Dios, y si nosotros no lo hacemos, si no lo vitoreamos ¡Aleluya!, Entonces lo harán las piedras.

Pero antes, tengo que pensar en estas cinco semanas de cuaresma, ¿ha cambiado en algo mi vida? ¿Percibo algún cambio sustancial? ¿Muere en mí el hombre viejo y renace el nuevo?

Reconozco señor la gracia que me das para querer desear el cambio, este cambio que me es tan difícil. ¿Cómo perder la soberbia? ¿Cómo dejar de creerme mejor que otros? ¿Cómo aceptar que tengo que servir? ¿Cómo aceptar esos rechazos, esos desprecios, esas humillaciones?

Ya lo sé, Tú tampoco las merecías, y, callaste aceptando la voluntad del Padre. Pero yo, ¿cómo lo conseguiré? Me cuesta callar, me cuesta sufrirlos así sin más. ¿Cómo aceptar la discriminación por ser cristiano-católico? Y a veces Señor, vienen de tu misma familia, de algún pariente, y da la impresión de que hagas lo que hagas, está todo mal. Es como si las palabras ya hubieran sido escuchadas en negativo, antes de llegar al oído. Hay una etiqueta que te marca. Creo que no me conocen en absoluto, pienso que soy como un extraño para ellos, que incluso escuchan a cualquier otro antes que a mí.

¿He aprovechado esta cuaresma para darme cuenta de lo necesaria que es la oración?

Si de algo me ha servido, es para esto. He vislumbrado todavía mas la fuerza de la oración, la fuerza del silencio. Quizás, muchos no hayan visto que tu providencia es real, no hayan descubierto su fuerza.

¡A Dios rogando y con el mazo dando! Mi fuerza es débil, y se agota, si no voy contigo, doy mazazos, pero de pronto ya no puedo mas, y ahí, mi querido Señor, ahí, entras tú, y sigues dándome fuerzas, para mas y mas. ¡Incluso durmiendo! Lo dice la Sagrada Escritura:

“ Si el Señor no construye la casa,
en vano se cansan los albañiles;
si el Señor no guarda la ciudad,
en vano vigilan los centinelas”

Y tú, ¿cómo has vivido la Cuaresma? ¿Te ha servido para limpiarte de algo?

¡Qué Dios te bendiga, y te haga un instrumento de Paz!


HABEMUS PAPAM !!!   DEO GRATIAS !!!

Hace unas horas recibimos el regalo de la elección del nuevo Papa Francisco, nuestro querido Cardenal Bergoglio.

Sorpresa,estupor,alegría !
Alabanza,gratitud,compromiso !

Cuando menos lo esperabamos, y más allá de los pronósticos, Dios nos volvió a sorprender con esta elección, que nos llena de una mayor fe en la Providencia que sigue guiando a la Iglesia.

Hace 18 dias compartimos como comunidad un par de horas con él donde pudimos preguntarle lo que queríamos y nos respondió con su claridad y lucidez características y luego concelebramos la Misa en la Catedral.
Entre las varias respuestas hubo una que ahora se torna muy actual que fue sobre cuales deberían ser los rasgos del futuro Papa y nos dijo que debía ser un hombre de oración,que creyera en la presencia viva y actual de Jesus en la historia y que sepa dialogar con todos. Seguramente estos rasgos lo tipifican a él mismo.

Sus primeras palabras y gestos fueron muy elocuentes: Iba vestido solo con la sotana blanca,comenzó diciendo:” Buona sera”,saludó en primer lugar a los romanos por ser su Diocesis,rezó con todos por el Papa Benedicto,antes de bendecir pidió que el Pueblo de Dios interceda la bendición para él y se inclinó en silencio,despues bendijo a todos Urbi et Orbi y finalmente anunció que mañana iría al Santuario de la Virgen a pedir su protección.

Su nombre encierra todo un programa: Francisco, que en los próximos dias iremos descifrando a la luz del ejemplo de este gran santo que en su epoca renovó la vida de la Iglesia.

Como argentinos estamos felices y orgullosos que uno de nosotros sea desde hoy Pastor universal del Pueblo de Dios. Esto nos compromete más a acompañarlo orando por él, siguiendo su ejemplo de vida  y sus enseñanzas. Seguramente va a ayudarnos a ser más hermanos entre nosotros,a reconciliarnos y a mirar el futuro con una nueva esperanza.

   P.Guillermo Mario Cassone                          Tucumán,13-3-2013

10/3/13

No esperes más. Ponte en camino.

Sentado aquí, meditando junto al Señor, me viene a la cabeza esas personas que ven mensajes de destrucción por todas partes. Ven a un dios, al parecer vengativo, que viene a castigar y a dar muerte a los que no cumplen. Quizá, ¿Hay alegría por pensar que “esos” se van a condenar eternamente? Porque, parece ser que los otros – esos- siempre son más malos, y los de este lado todo lo hacen bien.

Y sigo sentado, mirando al Señor, y me vienen dos imágenes, la primera, o yo no lo conozco de nada, y la segunda, o ellos no lo conocen de nada, porque cuando has caminado un trecho del camino con Jesús, te das cuenta, sorprendido, que tus pies, no tocaban tierra, para que no se llagaran. Cuando vas con tu cruz, y la sientes pesada, clavándose en tu cuerpo, de repente, yendo con Él te das cuenta que no la llevas, que hace un buen rato que no sientes ese peso, que “alguien” parece ayudarte. ¡Y todo por amor!

Sentado, no soy yo quien corre hacia Él, sino que es Él quien corre hacia mi. Es Él, con una paciencia inmensa, quien se acomoda a mis pies, a caminar, que por cierto y dicho sea de paso, hoy es un poco mejor.

Mirándolo, Él me llena a mi, y no al revés. Y la Virgen María, a quien le doy las gracias por aquel encuentro la noche del uno de mayo en la gruta de Lourdes, quien tantas veces viene a mi a socorrerme, y jamás he percibido un regaño, un mal gesto, al igual que su Hijo, nunca me he sentido insultado, al contrario, por mucho que yo me haya equivocado, Él sigue junto a mi, atento a mis necesidades.

Su palabra me llena. Pero para que me llene, la tengo que escuchar con los oídos limpios, que no es otra cosa que con un corazón limpio, pero esto no es posible sino se está en gracia.

No dejes pasar esta oportunidad de vivir el Amor, de volver a su encuentro, en ese sacramento de la reconciliación, y vivir la fe en profundidad.

Ve al Sagrario, si puedes por algunas horas, y notarás cuanto te quieren, cuantas ganas de volver a verte tiene el Padre. Si estás en Valencia, te recomiendo que visites al Santísimo expuesto siempre en la Iglesia de mis hermanas clarisas en el convento de la Puridad, en la calle de la Puridad, junto a la basílica de la Mare de Deu.

El Padre no espera, no es políticamente correcto, sino que sale a nuestro encuentro, y nos da todo lo mejor.

“Ponte en camino”.

Si me preguntas a mi, yo sigo sentado, junto al Señor.

Gracias

3/3/13

LO IMPORTANTE ES SER

El hombre es importante por lo que es, no por lo que tiene. Vemos llorar con amargura a todos por igual cuando la desgracia los golpea. El que es y el que tiene, como digo, parecen juntarse, unirse en el sufrimiento. ¿Qué te pasa, por qué estás aquí? Y el otro responde, pero acaba diciendo lo mismo, y tú, ¿Por qué estás en la salita del hospital, a quién tienes dentro? Ambos sienten del mismo modo, “es mi hijo”, “es mi padre”, y se debaten entre la vida y la muerte.

La felicidad nos la da el ser, el tener se puede acabar, y de hecho, cuando ya lo tienes, ¿qué hacer ahora? Hay que pensar en algo nuevo para tener. Pero al mismo tiempo qué triste es cuando te falta lo sustancial.

Por eso el Espíritu empujó a Jesús al desierto, donde no se puede tener nada, donde todo equipaje acaba siendo pesado y molesto. En el desierto, que es una imagen, más que una pura realidad, en lo hondo de cada uno, lo que cuenta es lo que soy, no lo que tengo.

Lo que cuenta es un buen marido, una buena mujer, y unos hijos que escuchen a sus padres.

En el desierto tengo que aprender que gracias a las tentaciones, a los dolores, a las privaciones, subo en mi yo personal-espiritual, puedo unirme más a Cristo, y si Él quiere, me irá dando más gracia para seguirlo.

Dios mismo, Jesús, nos enseña con su ejemplo a vivir entre alimañas, pero confiando en que los mismos ángeles nos servirán.

Dios le dijo a Noé, y a sus hijos, o sea, a todos nosotros, a los que ahora viven en la tierra, que hacía un pacto con nosotros, para ayudarnos y acompañarnos en todo momento.

Y hoy proclamamos: “Se ha cumplido el plazo”, hay que actuar, no sirven las medias tintas, ser católico sin un compromiso creo que es ser muy poco. Ser cristiano, eludiendo la responsabilidad que libremente tenemos, quizás nos hace ser “no-cristianos”. Hay que vivir de verdad, dando ejemplo, porque el Reino ya está aquí, y toca convertirse, arrepentirse de todo lo que no me gusta de lo que he hecho y pensado. Hay que vivir el Evangelio, y ¿quién es el Evangelio?, ni más, ¡ni menos!, que Jesucristo.

Se ha cumplido el plazo, ha llegado el momento de actuar desde el corazón, creyendo que todos los que vivimos ahora en la tierra somos hermanos, y quien esté libre de toda culpa-pecado, que tire la primera piedra.

Gracias, Señor Jesús, por tu Gloria.

24/2/13

¡QUÉ BIEN SE ESTÁ CONTIGO,SEÑOR JESÚS!

¡Qué bien se está contigo, Señor Jesús!

¡Qué bien se está aquí contigo, Señor!

En una travesía fenomenal por los Pirineos, iba marchando un grupo de amigos, dispuestos a subir el monte Aneto por una de sus caras, la que casi todos hemos usado, y hacia el final de la ascensión, hay que subir una pared de piedra, a no ser que te vayas a dar un gran rodeo. No hay problema, puesto que unos escalones de hierro en forma de U, forman una escalera por donde subir. Por ahí se adelanta muchísimo. El único problema es el vértigo, ya que la pared tiene una buena altura, de piedra negra, con mucho componente de granito, ciertamente un mineral muy duro.

¿Qué hacemos ahora?

Igual que en nuestra vida. Cuántas veces se nos complica, por una simple discusión, por no querer perder la razón, o por un problema mayor, de más gravedad, como la muerte de ese hermano que durmiendo respiró un gas venenoso. Así como suena, en la vida se nos cruzan problemillas y problemas muy gordos; es la vida, el ir caminando hacía la Jerusalén Gloriosa.

¿Cómo poder soportar? ¿Cómo resistir todo esto? ¿Cómo gozar de tu gloria, Señor, aquí y ahora?

Si respondo yo, sólo puedo decir que con la oración, estando en oración, y la gracia de vivir ese momento se nos dará, pudiendo decir como Cefas (Pedro), ¡Qué bien se está aquí Señor!

Y Cefas es piedra, como la piedra negra granítica, como la piedra negra volcánica del Lago Tiberiades. Por eso le dijo a Pedro, sobre esta Piedra (Cefas) edificaré mi Iglesia. Jesús funda la Iglesia en Pedro, y no es una casualidad por tanto que Pedro dijera lo ya conocido de qué bien se está aquí. ¡Por supuesto Pedro hace esta afirmación en el monte Tabor! Cerca de Nazaret, pero ya de camino, el que ellos usaban, hacia Jerusalén.

¿Cómo subir al monte Tabor ahora, aquí?

Más de lo mismo. Si respondo yo, sólo se puede con la oración, la cual del mismo modo, es ya una gracia. Entrando sin prisas en la Capilla del Señor, y allí, con Él, hacer oración. Si puedes escoge una capilla donde esté el Señor Expuesto, como la de mis Hermanas Clarisas, en la calle Puridad de Valencia.

Y estando en oración repasamos la ley, los profetas y llegamos a la plenitud, por medio de Nuestro Señor Jesús, y Él nos enseña con su Palabra y su ejemplo, con sus dichos y hechos, con verdadera autoridad, verdadero Evangelio, nos marca el camino, y nos da fuerzas para seguir. Para que esas dificultades, cuando lleguen, no sean un freno, ya que siempre nos da de más para poder aguantar, pero en el momento justo, no antes. Para ello necesitamos confiar plenamente en Él, en su providencia de Papá, ese Papá que tanto nos ama. No hagamos previsiones, sino dejémonos en sus brazos. En el momento justo.

Y siempre desde la oración. Sin ella, nada de nada.

¿Cómo vas de oración? ¿Cómo vas de Paz?

17/2/13

TIEMPO DE CUARESMA


Jesús, “te veo abrazar con inmenso anhelo esa cruz,
que proclama en voz alta
la misericordia divina”
(H. El Padre, nº 252)


El llamado “Miércoles de ceniza” ha dado inicio a lo que la Iglesia denomina “tiempo de Cuaresma”. Tradicionalmente la Cuaresma ha sido definida como “un tiempo de penitencia y conversión”, lo es. De las dos palabras la primera es la que, de alguna manera, causa “escozor” interior. ¡Penitencia! En general esta palabra ha tenido un acento “negativo” que se identifica con: renuncias, sacrificios, negaciones… Es una pena si interpretáramos así esta palabra tan cargada de amor, de esperanza y por eso de misericordia.

La “penitencia” cuaresmal antes que poner el acento sobre lo que hemos de sacrificar, lo pone sobre lo que estamos llamados a alcanzar, es decir: “esfuerzo para”. El escalador lo primero que hace es poner su mirada en la cima, en la meta que es desafío y sueño. La cima ejerce sobre el escalador una particular fascinación y es justamente esto lo que moviliza todas sus fuerzas creadoras. Una vez puesta la mirada en la cima y tomada la decisión de alcanzarla, el escalador comienza a preparar la trepada. Se ejercita físicamente, toma vitaminas extras, hace la lista de los elementos que va a necesitar y el día determinado comienza el ascenso. No se si todos leyeron la noticia aparecida en los medios, en la que se contaba que un andinista escaló el monte Aconcagua (algo más de 7.000 metros), el pico más alto de la Cordillera de los Andes, en solitario y en 34 horas, a partir del último campamento base. ¡Todo un record! Lo que no señalaban los medios es toda la preparación que realizó el escalador. Horas y horas, días y días de ejercicios físicos, disciplina férrea, renuncias a trasnochar, a comidas y bebidas contraindicadas, etc. La meta, tocar la cima, mereció, para este joven, todo sacrificio, toda renuncia, Todo “merecía la pena” si podía realizar el sueño: tocar la cima del Aconcagua y batir el tiempo record de escalada. ¡Lo logró!

¿Cuál fue su “genialidad”, como diría el Padre Kentenich?, que no partió de lo que debía sacrificar sino de lo que quería alcanzar. Sería tonto poner el carro delante del caballo, sin embargo es lo que muchos bautizados hacemos cuando en este tiempo de Cuaresma nos fijamos más en el sacrificio, las renuncias y penitencias, y no en la meta que se pretende alcanzar. Esta meta es ir a más, ser más. ¿Ser más qué? Más como Jesús nos señala en el Evangelio del reino.

Es interesante señalar que, en su divina pedagogía, Jesús utiliza con frecuencia una comparación muy luminosa: “No seáis como los paganos”. No hace un juicio sobre el pagano, sino que apunta a la conducta diferente entre quienes no creen y los que sí creen en Dios. La Cuaresma es, justamente, un tiempo para despegarnos de las “conductas paganas” -la mayoría inconscientes- que todos tenemos, para ir hacia la “conducta cristiana”. ¿En qué consiste esta conducta cristiana? En ir asumiendo más y más el comportamiento de Jesús, nuestro Señor y Maestro. Él es quien nos invita: “venid a mí”, “aprended de mí”. Quizás sea bueno señalar un campo para ejercer esta “conducta cristiana”: el de la convivencia con quienes nos rodean, sea en la familia o en el ámbito del trabajo, como también en el comportamiento como ciudadanos.

Jesús da una “regla de oro”: “Traten a los demás como quisierais que los demás os traten a vosotros”. Se trata de una propuesta positiva y de alto contenido evangélico. Hoy constatamos un deterioro inmenso en el trato social. “La calle está cada vez más dura, más peligrosa”, señalaba un artículo periodístico días pasados. No es la calle la que está dura o peligrosa, es el hombre el que se constituyó en duro y peligroso. ¡He aquí el punto! Conocida es la frase que repetía nuestro Fundador: “Cuando el hombre se aleja de Dios, primero se embrutece y después se bestializa”. Esto es, cuando el hombre -creado a imagen de Dios- se aleja de su modelo se desfigura, se afea y su conducta deja de ser plenamente humana para asumir rasgos de brutalidad.

Si Jesús y su Mensaje nos fascinan, debiéramos buscar a lo largo de este tiempo de gracia, tiempos para estar con Él, junto a Él, aprendiendo de Él. Una vez más señalo a quien nos puede conducir “a la hondura de Cristo”: ¡María! Ella fue su primera y aventajada discípula. En sus conductas irradia el ser y hacer cristiano, lo que “recibió hambrienta y fervorosa” de Jesús. Sin duda que nuestro crecimiento interior, el escalar las alturas, exige esfuerzo y opción de nuestra parte, pero también es cierto que en el ir hacia la cima elegida no estamos solos: María, nuestra Aliada, está con nosotros y en nosotros, está como Maestra y Educadora en el camino del “amor más grande”. Y Jesús es taxativo: “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos”, a lo que hay que agregar que, nadie tiene amor más grande que el que da la vida y da vida a quien o quiénes no le resultan simpáticos, ni agradables. Si “Dios nos amó primero”, como escribe San Juan, nosotros también, antes que exigir, estamos llamados a ejercer la primacía del amor. Un amor que da sin esperar nada del otro, pero si el otro llegara a crecer por el amor recibido… ¡qué alegría y que paz en nosotros! ¡Sabremos que somos y actuamos como “imágenes de Dios”.

¿La meta de esta Cuaresma?, ¡configurarnos más con el modelo!, y vivir lo que somos en la convivencia de cada día. ¡Qué hermosa y noble cima es poder elevar la atmósfera de alegría, amor y paz en nuestro entorno!

Desde el Santuario “Sión del Padre”, les envío un cordial saludo y el deseo de una Cuaresma aprovechada en el amor, para que la Pascua sea de gloria. ¡Que así sea!

Que Dios les muestre su rostro y les bendiga:

P. Alberto E. Eronti

10/2/13

11 de febrero Nuestra Señora de Lourdes

Lourdes


De noche, es de noche, una preciosa noche de primavera, fresquita y con una brisa que revolotea sobre nosotros, acariciando nuestros rostros.

Miro, y no veo nada, pero es igual. No comprendo nada, no importa, allí estoy, que mas da, quieto, estoy quieto.

De noche. Reina el silencio profundo, al mirar el cielo una gran multitud de pequeñitas estrellas bailan una danza de paz. Todas ellas están serenas y alegres.

¡Qué bien se esta aquí! ¡Qué fácil es estar!

Y la noche sigue su curso, va avanzando, como lo hace un susurro a mi espalda, ese río que transcurre dócil y manso, el Gave.
Allí estoy, aquí estoy, transportado, en silencio, mirando en paz, cuando de pronto: te hablo, y tú me respondes. ¡Qué maravilla! Pero, ¿qué ha ocurrido?

De noche vi yo la Luz, en Lourdes, y santa Bernardita, por allí, discreta, sin hacer ningún ruido.

Las aguas brotaron hace 150 años y hoy en día lo siguen haciendo para nuestro bien. Y de mi corazón hiciste brotar ese Amor, que hoy es mas y más grande, ese Amor de profunda amistad y respeto. Allí me llenaste de alegría que poco a poco se ha ido convirtiendo en Felicidad.

¡Madre, gracias, por escucharme y responderme!

Gracias Señor Jesús, por darnos a esta Madre, tu Madre, Santa María.

¿Has estado en Lourdes? A que estas esperando

3/2/13

¡QUÉ FELICIDAD! primer capítulo de Antonio Escobedo

15
De nuevo viajamos a Lourdes
Mi querido Alberto, me tienes en la sequía, desde
hace tiempo no sé nada de ti, mientras tanto yo sigo
aquí, como siempre, viviendo la vida con intensidad.
A diario.
Tras las cartas que escribí en el libro ¡Qué alegría!,
donde contaba todos los cambios, esos cambios tan
enormes en mi vida, y, al mismo tiempo tan suaves,
como si nada pasase, de un modo tan natural que no
me daba cuenta de ellos, hasta transcurrido un tiempo
después, llega hoy este otro libro: ¡Qué felicidad!
Ahora me piden que conteste a algunas preguntas
que me formulan, y que además, ya me anuncian que
queman.
Mi alma se ha ido llenando de esa alegría absoluta
que sólo en Dios es posible hallar. Tras la alegría llega
la felicidad, ya que siempre, siempre la felicidad viene
precedida de la gran alegría, como los rayos del sol
vienen precedidos por la aurora.
La luz viene tras esa primera claridad, que se antepone
al día. Y así vino Jesús por María, la Luz y la Aurora.

26/1/13

ÉL-TÚ-TESTIMONIO

Anoche una persona me contaba cómo su padre estaba en la Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital, por un problema grave de corazón. Es la hija mediana de tres hermanos. Casi llorando, me lo relataba.

La escuché con gran dolor, son todos conocidos míos, al finalizar ella, le pregunté: ¿Cómo se llama él? Rafael es su nombre. Bien, le dije, desde hoy yo rezaré por él. Me miró con unos ojos que desbordaban alegría. Gracias, me dijo. Gracias a ti, es un gran don poder rezar por él. Se me abrazó, y me volvió a dar las gracias, con un profundo sentimiento.

Se marchó y yo seguí haciendo lo mío.

Así creo que actúa Jesús, por medio de alguien. Él se hace presente en una conversación, en una situación, en una enfermedad. Él se interesa por todo lo nuestro, y estoy seguro de que en más ocasiones se hace evidente su presencia, pero la hiperactividad nuestra no nos deja verlo más.

Hoy creo que, como siempre, en todos los tiempos, pero hoy, como digo, es necesario dar ese testimonio de lo que somos, sin miedo a equivocarnos, al qué dirán, a cómo lo podré hacer posible. Es la única manera efectiva de mostrarlo, no hay que demostrarlo, al menos yo no siento eso, pero sí el decir: “Ahí está”, como Juan lo hizo en ese río que tantas revueltas ha visto ya, en el Jordán: “Éste es el Cordero de Dios”. Juan lo señaló, lo mostró, e inmediatamente dos de sus discípulos, ávidos de la presencia de Dios, salieron tras él.

Al momento, el Señor les pregunta: “¿Qué buscáis?” y ellos responden, “¿Dónde vives?”. Qué importante es ese Vivir, el cómo nosotros vivamos. Y luego, me encanta cómo uno tras otro, van saliendo seguidores de Jesús. Cada uno, va añadiendo algo en su propio testimonio de fe: “Hemos encontrado al Mesías.”

Qué fuerza tan extraordinaria es dejarse mover por Jesús, sin casi esfuerzo, das testimonio, y sin saber cómo, Él empieza a actuar en ti. Pero sólo si yo soy poco, si me dejo, sabiendo que Él es el importante, y yo, tú, somos los mecanismos, los muelles que dan movimiento a todo un sistema tan perfecto, tan original, que no hay forma de alcanzarlo, ni estudiarlo, ni copiarlo.

Y luego, para colmo de los colmos, cómo Él te reconoce y te llama por tu nombre: Alberto, Antonio, José, Pedro, Carmen, Cefas, Fernando... a cada uno nos conoce por nuestro nombre, de modo personal.

Y la Gloria, la vemos alas cuatro, como cuenta el evangelista, ¿prisas? Él no tiene ninguna, Él va quieto, te llama y te llama, una, dos, tres veces... esperando nuestra respuesta, pero claro, a veces la hiperactividad no nos deja oír, por eso a Samuel lo llamó de noche, cerca del Arca.

Qué bueno es dar testimonio de Él, ero para hacerlo hay que recargar las pilas, sean alcalinas o sencillas, hay que ir a la capilla del Sagrario a callar, a hablar, a escuchar, a reponer fueras espirituales, porque para dar hay que tener. Para amar a otros hay que sentirse amados por Él.

Hay que vivir su experiencia, y luego sembrar donde sea, Él acabará el trabajo. Seguro.

¡Qué importante es el testimonio en estos tiempos! ¿No crees?

19/1/13

PRÓLOGO DEL LIBRO "QUÉ FELICIDAD" DE ANTONIO ESCOBEDO



Con su estilo sencillo y fácil, nuestro autor transmite
su alegría, su felicidad. Vive la vida, y la suya, como
un fruto de un designio divino, no del azar ni de la casualidad.
Considera que practicar la justicia es lo más
gratificante, lo más razonable. Y exclama: “Mi teoría es
prácticamente mi vida, lo que vivo”. Y por la ventanilla
de sus dos ojos, contempla y admira absorto tanta belleza
como el Creador ha derramado en sus criaturas.
Así se ha transformado el autor en pregonero de ese
Dios... “que lo mejor que nos desea es la felicidad”.
En estos relatos tendrás noticia de su numerosa familia:
cuatro hijos les ha dado Dios. ¿Has leído lo que le
dice a su esposa en la dedicatoria de este libro?
Querido lector: ¿Verdad que no hay rosas sin espinas?
Te adelanto unas palabras de otro gran relato: “El
sufrimiento es necesario: es oración”. Ante un brutal
dolor que le acompaña con una angustia de muerte,
me comenta: “El Señor me ha regalado una partícula
de su Gloria... Cuando yo lo ofrezco, ya no son dolores,
sino oración”.
Perdona que te haya adelantado un poco de la vida
de... ¿un místico en acción? ¡También conoce el humor!
“No puedes cultivar un melón, si antes no has plantado
la mata, la madre, de donde saldrá no sólo un melón,
sino muchos más. De manera que, ¡no seas melón! No
te lo tomes a mal. Es una broma”.
Deseo que goces de tan integrada humanidad.
P. Germán Llorca Suñer, sacerdote claretiano

13/1/13

EL BAUTISMO DE JESÚS

El bautismo de Jesús

Hoy celebramos en todo el mundo católico, el bautismo de Jesús, y todos sabemos perfectamente que fue en el río jordán y cómo san Juan el Bautista, le dice aquello de: “yo tendría que ser bautizado por ti”

Es lo normal, cualquiera de nosotros, lo pensamos exactamente del mismo modo, y en más de una ocasión, nos planteamos, ¿por qué Jesús se bautiza? ¿Acaso no estaba en gracia? Yo respondo a mi pregunta tal y como te lo voy a contar, y ojalá sepa hacerlo bien.

Recuerda aquellos pasajes de la salida de Egipto, la liberación de los judíos, y cómo Moisés encabezaba la marcha de todo aquel pueblo, que a partir de entonces se llamó y se llama el pueblo judío, el pueblo de Dios. Pero, ¿en realidad el que encabezaba era Moisés? ¿No es cierto que de día la nube los guiaba y de noche la columna de fuego? ¿No es igual de cierto que Dios le hablaba a Moisés desde esa nube? Sé que recuerdas todo esto, pero permíteme que te recomiende de nuevo estas lecturas en el Antiguo Testamento.

Bueno que me despisto, ¿por qué Jesús baja a bautizarse? Para mí es muy sencillo, Jesús es el que guía al nuevo pueblo de Israel, que ahora ya no se llama así, ahora somos el pueblo Cristiano, los seguidores de Cristo, en él todos tenemos nuestra parte. Todos cabemos, por eso Jesús se bautiza, porque Él, es nuestra “enseña” a seguir, Él es nuestra cabeza, Él es quién guía nuestra marcha, por este nuevo desierto. Él es aquella nube y aquel fuego del antiguo pueblo, Él es la plenitud de Dios revelado que nos habla, que viene por nosotros, que cura al leproso, al enfermo, al que está con una depresión de caballo, ¡sí quiero! Es siempre su respuesta, cada vez que lo llamamos, ante cualquier necesidad: ¡sí quiero!

Por eso igual que Moisés sube a la montaña y desde ella habla al pueblo, también Jesús sube a la montaña, se sienta y nos da el famoso Sermón de la Montaña, tan precioso en el evangelio de san Mateo.

Jesús ha venido a salvarnos, Jesús se hace hermano nuestro; Él nos da al Padre, y nos regala el bautismo de agua y Espíritu. Él es la cabeza, de este nuevo pueblo de cristianos. Él nos sana de todos nuestros defectos e imperfecciones. Pero nosotros hemos de poner de nuestra parte, no vale decir: “ya me sanará, así que, me quedo de brazos caídos, y hago lo que quiero”

Él nos salva, pero nosotros hemos de caminar lo nuestro, el camino lo hacemos nosotros, la diferencia está en la compañía: Cómo vas, ¿solo o acompañado?

29/12/12

LA SAGRADA FAMILIA Y LOS SANTOS INOCENTES

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Se me hace curioso, y no sé por qué, que estas dos festividades vengan tan de la mano, en un mundo donde aparentemente los valores del matrimonio, de la familia, y por otro, los valores de los hijos no nacidos, quedan más de una ocasión tan bajos, tan denigrados, tan devaluados.

Piensa por un momento, y permíteme el atrevimiento, que tus padres, por un solo momento, hubieran decidido no tenerte, que no hubieras nacido, que te hubieran desechado, como el que tira una cajetilla de pañuelos de papel. A la basura.

Por otra parte, reflexiona en todo lo contrario, en los matrimonios que se han planeado el formar una familia, en esas conversaciones donde los esposos decidieron que ya era hora de tener los hijos. Mucho antes de la concepción, ya que el amor brota como algo especial, con una fuerza imparable, que arrastra a la vida. Es decir, por decirlo bien claro, desde el amor se engendra vida. Y no me vengas con esas situaciones donde, de forma muy minoritaria, se engendran hijos no-deseados en un principio, pero que también por una decisión de amor, permite, desea tenerlos.

Si en una familia hay amor, también hay bondad, humildad, dulzura, y aquí, la Paz tan ansiada, la Paz de Cristo, actúa con sabiduría desde nuestro corazón.

Doy gracias a Dios por mis padres, por mis abuelos, por mis hermanos. Doy gracias por mi Vida, un gran regalo, un doble regalo, en mi caso, primero la vida, y posteriormente la fe. ¡Me alegro de que decidieran tenerme en un acto de amor! Y doy gracias Dios, por que no me convirtieran en uno de esos noventa mil y pico abortos, que según las estadísticas se han “ejecutado”, esos fusilados en el paredón del útero materno.

Doy gracias a Dios, a la Santísima Virgen María, y a san José, la Sagrada Familia, por mi familia bendecida por Jesús, a mi esposa y a mis cuatro hijos, porque cuando llegó el tiempo de la purificación, de crear una familia, impulsados por el Espíritu del amor, así lo hicimos, y así fueron llegando para la mayor gloria del Señor.

Y esto solamente se puede concebir desde la clara actitud de un corazón entregado, convertido, con verdadero deseo de servir a Dios, con oraciones...

Ya fue interesante que este año san José, viera, viviera, la Pasión de su Hijo. El diecinueve de Marzo fue miércoles y el día veinte, la noche siguiente, pocas horas después, era Jueves Santo, la institución de la Santa Cena, la Eucaristía, el dar gracias a Dios por todo su amor, ya que por su amor fuimos purificados.

De ahí que también me llame la atención este evangelio, “Cuando llegó el momento de la purificación”. ¿Qué nos querrá decir? ¿Qué nos indica el Espíritu? Simeón, ese hombre justo y piadoso, tomando al niño en sus brazos, bendijo a Dios, por darnos esto a todos los pueblos, a todo el mundo, queriendo alumbrar, dar luz, como esas mamás que dan a luz, que alumbran a sus hijos, dando gracias a Dios, como en la Santa Misa, purificando nuestros corazones de todo lo perverso, como Cristo actúa en nosotros, llenándonos de Paz.

El amor siempre engendra vida; el egoísmo, muerte. El mal, sólo trae más mal, de ahí que sea importante, permíteme que insista, ese tiempo de purificación verdadera.

Simeón se dejaba conducir por Dios, ¿y nosotros?

¡Doy gracias a Dios por todos vosotros que estáis ahí! Mexicanos, peruanos, bolivianos, puertorriqueños, salvadoreños, argentinos, españoles, californianos, neoyorquinos, suizos, venezolanos, noruegos, franceses, italianos... y a todos los que entran en este blog, abierto a todos los pueblos, a todas las naciones, por eso los comentarios están libres para que incluyáis vuestras opiniones.

¡Dios os bendiga a todos!

21/12/12

LA ESPERANZA EN ESTA NAVIDAD


LA ESPERANZA, EN ESTA NAVIDAD,SIGNO Y PROFECIA

Abraham en el Antiguo Testamento es el paradigma de la Esperanza.
Maria en el Nuevo Testamento nos educa a la verdadera  Esperanza.

Motivos para desesperarnos hay muchos,para perder la esperanza y para pensar que es solo una utopia,mezclada con algo de nostalgia.
No es el momento para enumerarlos,pero cada uno sabrá cuales son esos motivos que nos tientan, en lo personal, a la des-esperanza.

Mi saludo de esta Navidad 2012 solo pretende alimentar y motivar la virtud cristiana de la ESPERANZA,dejándonos guiar por Maria Madre, Educadora y Modelo.

Ella espera la llegada del Mesias,como israelita creyente,se sorprende cuando recibe el anuncio de Angel y da su SI al deseo de Dios movida por esa esperanza en que se cumplan las promesas ya anunciadas por los profetas.
Movida por la esperanza parte con prisa a compartir la Buena Nueva con la familia de Isabel y allí eleva su Cantico que es un himno a la esperanza,de los más bellos de toda la Biblia.
Junto con S.José van a Belen para cumplir con el censo y allí da a luz a Jesús viendo que su esperanza en la promesa se hace realidad.

A lo largo de su vida fue probada muchas veces en su esperanza, pero no desfalleció. Solo enumero el exilio,la perdida de Jesus en el Templo,la lejanía cuando Jesus comienza a evangelizar,la aparente negación en las bodas de Cana,la pasión de Jesus y su presencia al pie de la Cruz con el alma traspasada de dolor.

Por eso es capaz de comprender nuestras pruebas y dolores que hacen tambalear o decaer nuestra esperanza y por eso quiere ayudarnos en esos momentos a madurar y a levantarnos para seguir peregrinando con la mirada puesta en Dios que nos guia con su sabia Providencia y nos revela paso a paso su Voluntad.

Al terminar este año,en el que habremos tenido más de un dolor y sin duda muchas alegrías, queremos mirar a María y decirle como en la Salve ¡ESPERANZA NUESTRA,SALVE!
Asi caminaremos en este 2013,AÑO DE LA FE,con un corazón alegre y confiado, de la mano de María hacia el Padre.

Aprovecho para agradecer a cada uno personalmente por tantas expresiones de amistad y cercanía por la Pascua de mi madre que me han ayudado a vivir con serenidad y esperanza el duelo,con la fe que ella esta junto a Jesus Resucitado y a María,nuestra Madre y Modelo de esperanza.

Los recordaré en la Nochebuena y en el dia de Navidad, los saludo con mi afecto de siempre y les envío mi bendición para sus familias con el deseo de un 2013 en que crezcamos en la FE ESPERANZADA.

P.Guillermo M.Cassone


Tucuman,18 de diciembre de 2012

NAVIDAD 2012


“Te diré mi amor, Rey mío, con una mirada suave, te lo diré contemplando tu cuerpo que en pajas yace” (Himno de Vísperas)
                                                                                                                                     Navidad del 2012
Queridos amigos:
¡Otro diciembre! Estamos ya en el último mes del 2012 y como cada año para este tiempo, los sentimientos y pensamientos tienden a mirar hacia atrás y hacia adelante. De alguna manera evaluamos, sea en los sentimientos o en el pensamiento, el año vivido. ¿Cómo será la evaluación? Para quienes tenemos la gracia de creer, los ojos se vestirán de la Providencia y contemplaremos el año en clave divina. No se trata en primer lugar de ¿cómo me fue?, ¿qué logré?, ¿fue un buen año o no? Las preguntas pueden ser interminables.
Los años de vida consagrada me indican que las preguntas de la evaluación son otras: ¿qué dejó de positivo este año que termina?, ¿qué aprendí, en qué crecí, qué oportunidades se me abrieron, cómo respondí a ellas…? Para el creyente la vida está plena de oportunidades y en cada suceso hay una oferta de aprendizaje, de crecimiento, de ir a más y mejor…
Inevitables son los fracasos, desilusiones y sufrimientos. Pero los fracasos, desilusiones y sufrimientos no llegan por acaso a la vida del hombre, también ellos encierran oportunidades. Mucha razón tiene quien afirmó que “se aprende más de los errores que de los aciertos”. José Kentenich solía decir que uno de los artes importantes de la vida es “transformar en peldaños los peñascos que amenazan aplastarnos”. ¡De so se trata! No es casualidad sino providencia que la Iglesia se anticipe por algunas semanas, con el inicio del año litúrgico, al inicio del año civil. Es como si, al cierre de un año -independiente de cómo lo evaluemos- Dios nos dijera: “¡Animo!, todo comienza de nuevo en el Niño”. El nacimiento del Niño en la liturgia y la celebración de la Iglesia, hace posible que cada hombre y mujer de fe “nazca de nuevo”. La Navidad de Jesús, hace posible la nuestra.
Que María y José nos den sus sentimientos para poder acoger, contemplar y adorar al Niño del Padre. Les deseo una muy bendecida Navidad y un año nuevo pleno por la esperanza.                                               
P. Alberto E. Eronti




15/12/12

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Y sintió lástima de nosotros


“ Jesús bordeando el lago de Galilea, subió al monte y se sentó en él”

Cuántas veces tú, en tu caminar por la vida, vas bordeando las dificultades, viviendo en lo gris, en un mundo difícil, donde casi nada parece importar. Donde la supervivencia es el único estímulo de vida.

Mientras unos tienen tanto, otros nada, absolutamente nada, pasando todo tipo de calamidades y penurias. En unos días donde hay tantas luces, parece que las sombras son más inmensas, profundas y dolorosas.

Es normal, porque solo hay una Luz, solo hay uno que ponga orden y paz en tu vida, y por supuesto en la mía. Fíjate que san Mateo dice que sintió lástima de la gente, porque: ¡llevaban ya tres días con él y no tenían que comer!

Es el mismo Jesús quien se preocupa del hambre, y da. Pero para ello se necesita urgentemente la oración de todos nosotros, y nuestras manos, también, para por ellas poder actuar él, sin llamar la atención, sin magias ni hechizos raros. Él es discreto y tiene que actuar por medio nuestro, y entre todos, aunque nos parezca que somos pocos, somos muchos. Y más si nos unimos en la oración con toda la comunión de los Santos, recordando a estos últimos 498 mártires y santos.

Hoy que hay tanto saber en las alturas, nos olvidamos, se olvidan de lo fundamental del pueblo de Dios. Lo que siempre fue: la oración.

Hay quienes se permiten matar en nombre de Dios, y lanzan mísiles, que llaman inteligentes, desde el quinto pino, para destrozar una sala de fiestas, donde la única gente que había, estaba celebrando una fiesta. ¡Donde hay amor allí está Dios! ¿Tú lo puedes comprender? Yo no. Es una vileza más de los poderosos. ¡Un error! Reconocen, nos dicen muy seriamente, ¡ha sido un error!

Menos mal que te tenemos a ti, Señor Jesús. Gracias por estar siempre y en todos los momentos con nosotros.

De ti comemos tanto de espíritu como corporalmente. Después de tres días, nos das a comer, y nos curas los pies, el hígado, los oídos, los ojos.

¡Cuanta ceguera por soberbia! ¡Hay quienes se creen tan superiores! Después un pequeño bichito, un virus, nos pone patas arriba a todos.

¡Menos mal que te tenemos a ti! ¡Id a anunciar sin miedo lo que estáis viendo! Los cristianos damos esperanza, no la vendemos. Si no ves esperanza, habría que hacerse una pregunta muy seria: ¿Estaré enfermo? Ve al médico, de cuerpo y alma.

Gracias por estar con nosotros, Señor Jesús.

8/12/12

AVE MARÍA PURÍSIMA




Ave María Purísima

Inmaculada Concepción
Sé que no os puedo contar nada que vosotros no sepáis, pero sí que me voy a atrever a relataros un acontecimiento que nos ocurrió estando en Santiago de Compostela, en el año 2004.

Fuimos hasta allí en coche, toda la familia, de un tirón, aunque paramos varias veces por diferentes motivos, entre ellos comer y estirar un poco las piernas. Habíamos quedado con un seminarista entonces, pero hoy ya sacerdote, y nos acompañó y nos explicó todo lo de la catedral y lo relativo al apóstol.

Al día siguiente, comiendo en una casa de comidas, nos comentó que deberíamos ir a visitar el convento donde a Virgen María se le apareció en diferentes ocasiones a Sor Lucía, dejándole el mensaje de su Inmaculado Corazón, de cómo ella le pedía sobre los primeros sábados de mes, y todo eso que ya conocéis.

Fuimos a Pontevedra, nos dirigimos al monasterio, y efectivamente nos subieron a la celda, donde Sor Lucía vivía y donde la Virgen se le aparecía. Hoy esta celda se a convertido en una capilla de oración, donde el Señor está guardado en un Sagrario, y unos bancos pequeños han sustituido al mobiliario de entonces. Allí, nosotros, toda la familia, rezamos un rosario, y también Salvador con nosotros. Aunque se hizo tarde y subió una monja para indicarnos la salida, al comprobar que estábamos todos rezando, nos dijo que cuando acabáramos y nos marcháramos, nos aseguráramos de que la puerta estaba bien cerrada.

Y así lo hicimos. ¿Por qué cuento todo esto?

Muy sencillo. Desde ese mes de agosto de 2004, y sin saber por qué, empecé a consagrarme al Inmaculado Corazón de María, y no me preguntes nada, pero los días empezaron a ser diferentes. Mi actitud, mi enfrentarme a los problemas, y sobre todo los mismos problemas en mí, también eran diferentes. Con la Virgen, de su mano, todo se suavizaba, y resultaba ser “más sencillo”. Se lo comenté al P. Alberto de Schoenstatt, y me dio explicaciones y ánimo para seguir haciéndolo. Luego la lectura de algunos santos, como san Maximiliano María Kolbe, me fueron introduciendo en ese corazón de Madre, con Antonio María de Claret... y también un libro que me regalaron sobre Juan Pablo II, cómo él lo hacía todos los días, me fueron llenando de esa fuerza y seguridad.

Os podría contar cómo lo hago, pero es tan sencillo que sé que vosotros, la inmensa mayoría, también tendréis vuestra propia oración para ello. Pero quiero animar a los que no lo hagan, a eso precisamente; a que día tras días se pongan en esos brazos de María. “Ad Jesuum per Mariam.”

¡Madre, te quiero: ruega por nosotros!
Oración
Una vez más estamos aquí para rendirte homenaje
a los pies de esta columna,
desde la cual tú velas con amor
sobre Roma y sobre el mundo entero,
desde que, hace ya ciento cincuenta años,
el beato Pío IX proclamó,
como verdad de la fe católica,
tu preservación de toda mancha de pecado,
en previsión de la muerte y resurrección
de tu Hijo Jesucristo.
¡Virgen Inmaculada!
tu intacta belleza espiritual
es para nosotros una fuente viva de confianza y de esperanza.
Tenerte como Madre, Virgen Santa,
Nos reafirma en el camino de la vida
como prenda de eterna salvación.
Por eso a ti, oh María,
Confiadamente recurrimos.
Ayúdanos a construir un mundo
donde la vida del hombre sea siempre amada y defendida,
toda forma de violencia rechazada,
la paz buscada tenazmente por todos.
¡Virgen Inmaculada!
En este Año de la Eucaristía
concédenos celebrar y adorar
con de renovada y ardiente amor
el santo misterio del Cuerpo y Sangre de Cristo.
En tu escuela, o Mujer Eucarística,
enséñanos a hacer memoria de las maravillosas obras
que Dios non cesa de realizar en el corazón de los hombres.
Con premura materna, Virgen María,
guía siempre nuestros pasos por los senderos del bien. ¡Amén!

1/12/12

¿ME ABRIRÁS LA PUERTA, CUANDO TE LLAME?


Hace no muchos días, fui a visitar a un amigo, un señor mayor, enfermo, y estuve tocando varias veces el timbre de la puerta. Al final, el resultado fue que me tuve que marchar. ¡No está en casa!, pensé.

Al día siguiente, me lo encontré por la calle, y le dije lo que me había ocurrido. Él me respondió que estaba en casa, pero que había comprado una oferta especial de altavoces, y unos auriculares muy buenos, a un precio excepcional, y aunque no le hacían falta -como él dijo- era una buena ocasión.

No está mal, las nuevas tecnologías realmente nos hacen avanzar mucho, pero también pienso que en otras ocasiones nos hacen retroceder.

Todo esto lo digo para que cuando llamen a la puerta no te despistes y no oigas nada, como ocurre tantas veces con la llamada de Dios. ¡No escuchamos! Y lo digo por mí y por ti, no por los que no creen, sino por los que creemos, por los que nos llamamos cristianos, pero que en algunas ocasiones podemos parecer lo contrario.

En este adviento, deberíamos de plantearnos sobre nuestro final. ¿Nos pillaría ahora en pecado, ajenos a la gracia? Por eso hemos de estar “velando”, vigilantes de nuestra actitud, no de la de los otros, sino de la mía, ya que no sabemos cuándo será el momento de la llegada de Jesús. Y lo seguro es que todos nosotros seremos llamados al final, donde se nos pedirá cuentas de nuestras obras, nosotros mismos las veremos enfrente de nosotros, destapadas y sin secretos. Todo se sabrá.

Cuando pedimos por la conversión de los pecadores, parece como si lo hiciéramos por otros, como si no tuviera que ver con nosotros, cuando todos, absolutamente todos, somos pecadores.

“Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!”

He de replanteármelo todo, ver mis acciones, mis obras, y de todo corazón tengo que intentar mejorar, haciendo que todo mi entorno mejore, al menos un poquito, gracias a mí. Solo así estaré vigilante, cuidadoso y mimando la oración, deseando y suplicando al Señor, Dios todopoderoso, que me ayude, que con la ayuda del Espíritu Santo podamos restaurarnos para que no nos alejemos de ti. Sin tu ayuda estoy perdido, Señor.

Por cierto: el Señor busca una casa, un corazón para poder nacer de nuevo, ya que todas las posadas, hoteles, spa, todo está ocupado. El corazón rebosa de propiedades, de deseos, y no oye la llamada de la Puerta-alma.

¿Puede nacer mi Hijo en tu casa? ¿Qué respondes?

A pesar de nuestros olvidos, Tú, Señor, eres nuestro Padre, y nosotros, todos, somos obra de tu mano.