24/2/08

La limpieza de las acequias.

¿No te has sentido nunca como si la tierra en la que se sustentan tus dos pies se hundiera? ¿Como si todo tú fueras poco a poco engullido por esta tierra? ¿Nunca te has sentido desfallecer, como si no tuvieras fuerzas para nada?

Así se sentía el pueblo de Israel, en la salida de Egipto, en su liberación de la esclavitud, en los albores del inicio, y lógicamente su fe era débil. Se sentían torturados por la sed, y cómo le murmuraban a Moisés, no a otro cualquiera, sino al escogido por Dios para llevar a cabo otra página de la salvación, allí en el monte, el Señor llamó: “Moisés, Moisés...”

Y él, con su fe y su cayado, tras consultar al Señor, golpeó la peña y brotó el agua, que dio de beber a todo el pueblo, a todos los hombres, a todos los ganados. Por la fe de Moisés, son salvados, pero después Dios envía a su Hijo Jesucristo, para redimirnos a todos, y viene a buscar, uno por uno, a todos nosotros, sin distinción, ni privilegios. De ahí que se cansara al bajar el camino, al descender al nivel de lo humano, de lo más profundamente humano.

Y tuvo que sentarse junto a un pozo, que según cuentan, dio de beber a Jacob, a sus hijos, en incluso a los ganados de éstos. Allí se sienta a descansar, en un pueblo de Samaria llamado Sicar.

En una ocasión, hace aún muchos años, cuando todavía se regaba todo por las acequias, nos contrataban a algunos para limpiarlas, y de esta manera el agua pudiera correr más y mejor. En un tramo, la acequia se había llenado de unos palos y unas piedras que habían caído del camino, y habían hecho como de tapón, no dejando pasar el agua, y dificultando mucho la tarea del regar.

No pienses que me he desviado del tema, ya que sigo con el agua, pero me viene a la mente lo que Sicar significa, y qué casualidad que sea “cuando algo está obstruido”. Por eso Jesús se sienta allí, a esperar el deseo del encuentro. Si nadie le pide que desemboce el atasco, no puede hacerlo. Se sienta a descansar, no de caminar sino de la torpeza de los hombres, que parece que nunca aprendemos de nuestros errores.

Si hay deseo, hay encuentro, por eso nos dice: “Pedid y se os dará”.

Toda Samaria estaba obstruida, y toda ella, por una mujer, ve cómo sus aguas vuelven a correr libremente, como el Amor de Jesús por todos ellos. Por ella, la que da el primer testimonio, creen, por la fe de uno, como en Moisés, y luego cuando lo conocen ya no la necesitan. Es normal, quien tiene la suerte, quienes tenemos la gracia de haber podido conocer a Jesús, nada más necesitamos. ¡Sólo Dios basta!

Jesús, con suavidad de anciano, con la paciencia de la sabiduría, deja hablar y escucha, y así al final, si haces silencio, Él te mira desde tu altura, y te comunica su plan para ti. Pero sólo en Él está la paz.

Y Jesús se quedó allí dos días, invitado por este pueblo, que había tenido tanto tiempo las aguas estancadas. Comprendieron que el verdadero culto a Dios sólo se puede hacer desde el corazón, en espíritu y verdad.

Él siempre te está escuchando. ¿Le hablas tú a Él? ¿Le cuentas lo tuyo?

17/2/08

¡Qué bien se está contigo, Señor Jesús!

¡Qué bien se está aquí contigo, Señor!

En una travesía fenomenal por los Pirineos, iba marchando un grupo de amigos, dispuestos a subir el monte Aneto por una de sus caras, la que casi todos hemos usado, y hacia el final de la ascensión, hay que subir una pared de piedra, a no ser que te vayas a dar un gran rodeo. No hay problema, puesto que unos escalones de hierro en forma de U, forman una escalera por donde subir. Por ahí se adelanta muchísimo. El único problema es el vértigo, ya que la pared tiene una buena altura, de piedra negra, con mucho componente de granito, ciertamente un mineral muy duro.

¿Qué hacemos ahora?

Igual que en nuestra vida. Cuántas veces se nos complica, por una simple discusión, por no querer perder la razón, o por un problema mayor, de más gravedad, como la muerte de ese hermano que durmiendo respiró un gas venenoso. Así como suena, en la vida se nos cruzan problemillas y problemas muy gordos; es la vida, el ir caminando hacía la Jerusalén Gloriosa.

¿Cómo poder soportar? ¿Cómo resistir todo esto? ¿Cómo gozar de tu gloria, Señor, aquí y ahora?

Si respondo yo, sólo puedo decir que con la oración, estando en oración, y la gracia de vivir ese momento se nos dará, pudiendo decir como Cefas (Pedro), ¡Qué bien se está aquí Señor!

Y Cefas es piedra, como la piedra negra granítica, como la piedra negra volcánica del Lago Tiberiades. Por eso le dijo a Pedro, sobre esta Piedra (Cefas) edificaré mi Iglesia. Jesús funda la Iglesia en Pedro, y no es una casualidad por tanto que Pedro dijera lo ya conocido de qué bien se está aquí. ¡Por supuesto Pedro hace esta afirmación en el monte Tabor! Cerca de Nazaret, pero ya de camino, el que ellos usaban, hacia Jerusalén.

¿Cómo subir al monte Tabor ahora, aquí?

Más de lo mismo. Si respondo yo, sólo se puede con la oración, la cual del mismo modo, es ya una gracia. Entrando sin prisas en la Capilla del Señor, y allí, con Él, hacer oración. Si puedes escoge una capilla donde esté el Señor Expuesto, como la de mis Hermanas Clarisas, en la calle Puridad de Valencia.

Y estando en oración repasamos la ley, los profetas y llegamos a la plenitud, por medio de Nuestro Señor Jesús, y Él nos enseña con su Palabra y su ejemplo, con sus dichos y hechos, con verdadera autoridad, verdadero Evangelio, nos marca el camino, y nos da fuerzas para seguir. Para que esas dificultades, cuando lleguen, no sean un freno, ya que siempre nos da de más para poder aguantar, pero en el momento justo, no antes. Para ello necesitamos confiar plenamente en Él, en su providencia de Papá, ese Papá que tanto nos ama. No hagamos previsiones, sino dejémonos en sus brazos. En el momento justo.

Y siempre desde la oración. Sin ella, nada de nada.

¿Cómo vas de oración? ¿Cómo vas de Paz?

12/2/08

¿Qué puedo regalar el día de los enamorados? 14-02-2008

No te lo había dicho:

No lo dudes, ante tanta cosa donde elegir, un buen regalo es el libro de la alegría.

¡Qué alegría! le darás al afortunado o afortunada que lo reciba, sabrá que de verdad, hay Amor.

Por solo 10€ le harás reír, gozar difinitivamente.

¿Dónde comprarlo? Sobre todo en papelerías y librerías. Eso creo al menos.

Lourdes


De noche, es de noche, una preciosa noche de primavera, fresquita y con una brisa que revolotea sobre nosotros, acariciando nuestros rostros.

Miro, y no veo nada, pero es igual. No comprendo nada, no importa, allí estoy, que mas da, quieto, estoy quieto.

De noche. Reina el silencio profundo, al mirar el cielo una gran multitud de pequeñitas estrellas bailan una danza de paz. Todas ellas están serenas y alegres.

¡Qué bien se esta aquí! ¡Qué fácil es estar!

Y la noche sigue su curso, va avanzando, como lo hace un susurro a mi espalda, ese río que transcurre dócil y manso, el Gave.
Allí estoy, aquí estoy, transportado, en silencio, mirando en paz, cuando de pronto: te hablo, y tú me respondes. ¡Qué maravilla! Pero, ¿qué ha ocurrido?

De noche vi yo la Luz, en Lourdes, y santa Bernardita, por allí, discreta, sin hacer ningún ruido.

Las aguas brotaron hace 150 años y hoy en día lo siguen haciendo para nuestro bien. Y de mi corazón hiciste brotar ese Amor, que hoy es mas y más grande, ese Amor de profunda amistad y respeto. Allí me llenaste de alegría que poco a poco se ha ido convirtiendo en Felicidad.

¡Madre, gracias, por escucharme y responderme!

Gracias Señor Jesús, por darnos a esta Madre, tu Madre, Santa María.

¿Has estado en Lourdes? A que estas esperando.

10/2/08

Los desiertos

Hemos pasado el miércoles por la ceniza, por la debilidad de lo que somos, y hoy se nos propone el desierto, el campo de batalla, cómo ser cristiano de continuo. Lo duro que puede llegar a ser todo esto.

Pero si lo miramos un poco más, también podemos verlo como algo enormemente positivo, como una evaluación, un examen, donde podremos ver cuál es nuestra situación en cuanto a la fe. Podemos valorar nuestro momento. Y siempre, después de las grandes pruebas, vienen los grandes regalos.

Me anima la esperanza de que nunca el Señor nos deja solos, sin fuerzas para resistir a un enemigo tan poderoso. Siempre que nos permite pasar por situaciones difíciles, siempre, nos da más de lo necesario para aguantar. Realmente, aun siendo pesado, lo tenemos fácil. Pero claro está, con Él. De lo contrario, no hay nada que hacer.

Recuerdo que de muy crío, me llevaron al cine mis padres, y había una escena de “miedo”, y yo acabé agachado debajo de la butaca. No miraba, y así el peligro pasaba. O bien, cerrando los ojos, pensamos que el peligro ya se ha esfumado. Puede que con esto lo tengamos todo resuelto, hay peligro, tentaciones, vida difícil, no importa, cierro los ojos y mantengo mi fe en los momentos bonitos que ya el Señor me ha dado. O sea, vivir de rentas. A esperar que pase el temporal, como en esas tormentas de verano en que hay que refugiarse como sea, porque sabemos que va a pasar. Duran un tiempo, pero pasan. Acaban por finalizar.

Pues igual nosotros en estos peligros, en estas tentaciones tan provocativas. ¿Cómo no caer? ¿Cómo resistir? La solución siempre es la misma, la oración y la Palabra de Dios. Encerrarnos con nuestras armas, que son poderosísimas, no hay quien pueda con ellas. “No sólo de pan vive el hombre”, alimento físico, “sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”, verdadero alimento del alma, y con él soportamos lo que sea, pero recordando quiénes somos y hacia dónde vamos.

De dónde venimos lo sabemos, la ceniza, y a dónde vamos, aún es más sencillo, a la Vigilia Pascual, al fuego, a la gloria de la Resurrección, pero siempre de la mano de Jesús.

Y recuerda que siempre tenemos más defensas para aguantar, de las imaginadas por nosotros.

Bueno, yo, como tengo dos manos, siempre le pido a la Virgen María que me acompañe y enseñe todo lo que hay que hacer. ¡En realidad es muy sencillo!

Cuando iba al cine con mis padres, me gustaba ir cogido de la mano de los dos, y ahora, me sigue gustando lo mismo. A un lado, la Virgen María, y al otro su Hijo Jesús. Y por si fuera poco, los Ángeles de la Guarda, también vienen. ¡Cuántos están conmigo!

Contigo, Señor, lo que sea, ¡Hágase tu voluntad! Los desiertos contigo, son oasis, si no antes, sí después.

¿Aún tienes miedo del desierto? ¿Aún te asustan las tentaciones?



PD: Un favor os pido los que lo leáis, mi padre José, hoy hace diez años que se lo llevo la Virgen en compañía de su esposa, de mi madre. ¡Ya sabes lo que te pido! Gracias, con un Ave María será suficiente.

6/2/08

Miércoles de Ceniza

¡Convertios y creed el Evangelio!

Mi amigo Eduardo es pastor, y cuando va por esos montes conduciendo a su gran rebaño, en los días que hace frío, enciende un buen fuego, para calentarse mientras come. No hace muchos días me preguntaba, que ¿por qué era eso de la ceniza, y por qué te la ponían en la cabeza?

Le respondí como pude, haciéndole una comparación entre la grandeza de la leña que él quemaba para mantener su temperatura, y como luego, tan sólo quedaba la ceniza, algo insignificante. Para recordarnos que somos muy poco, y que tenemos que reconocer nuestra humildad ante nuestro Creador y pues nosotros mismos, algún día seremos cenizas.. Es el signo, el gesto de que comienza la Cuaresma. ¡Hoy ha comenzado!

Exacto, los cuarenta días que dura, como la cuarentena, a la que él había tenido que someter a sus animales de vez en cuando, como purificación. Por eso empieza en miércoles y finaliza el domingo de Ramos. Cuarenta días , cuarenta días de desierto, los cuarenta días que Jesús estuvo en el desierto, sufriendo las tentaciones, y justo antes de comenzar su vida pública. La oportunidad de convertirnos, de cambiar.

“Nadie, pues, puede entrar en la casa del fuerte y saquear sus bienes, si antes no ata al fuerte; entonces podrá saquear su casa” (San Marcos)

Nosotros mismos, nos vamos dejando atar por tentaciones cada vez mas fuertes, la conversión consiste en no permitir que nos liguen con lazos de muerte, no dejarnos hacer prisioneros, y de este modo, no podrán saquear nuestra casa, casa del Espíritu Santo.

¿Cómo podemos vencer? Vaciándonos de lo que nos apega, siendo nuestras armas: la oración, la penitencia y la limosna. Armas poderosísimas, pero al parecer, por los frutos que vemos, dan la impresión de que las utilizamos poco. Muy poco.

La Cuaresma sólo la podemos vivir desde la oración, en el encuentro con el Padre, la conversión es un camino de salvación, de nuestra salvación como hombres, y la liturgia de las celebraciones de la Iglesia nos van “guiando” - sólo si nos dejamos – a la noche de la Victoria, a la noche de la Pascua. Por eso la gran fiesta de la Vigilia Pascual, se inicia con el rito del fuego. Ese fuego que nos enciende, que nos transforma y proporciona calor, como a Eduardo en los días oscuros y fríos.

Si me lo permites, creo obligatorio, re-leer el Libro de Jonás, y por supuesto la parábola del hijo prodigo de San Lucas (Lc 15, 11-24) Leerlos, en oración, sin prisas y con entrega.

¿Cómo vives tu la Cuaresma? ¿La crees necesaria?

2/2/08

Virgen de la Candelaria, luz de todas las naciones.


Paseando un día por el borde de un acantilado, con el mar cantábrico de fondo, me senté frente a él, y miraba cómo esas crestas blancas rompen mar adentro. Cómo la fuerza de la mar, trae a la orilla el olor de salitre limpio y fresco.


Estando allí, mi mente, mi alma, todo mi ser, voló, como esas gaviotas que planean ahora por encima de mí. Es una de las puntas más salientes de nuestra España.


Cuando de pronto, algo me devolvió a tierra, y fue una luz, una ráfaga de luz potente que pasó por delante de mí. ¿Qué es? Podría decirte que era una aparición de... No, era lo más natural del mundo, era la luz del faro. Pero de un faro muy excepcional, el faro de A Coruña, la Torre de Hércules, un faro romano, que desde entonces lleva funcionando. Es el faro más antiguo del mundo.


¿Cuál es la misión de los faros? Ser la guía de los barcos, estar en el saliente de la tierra al mar, anunciar que la casa está cerca: el puerto.


Este amigo mío, Salvador, desde la cubierta miraba, y ya sus ojos se humedecían. ¿Qué es lo primero que piensa un marino cuando ve el faro y sabe que está llegando a puerto? Un día, le hice esta pregunta a mi amigo y me dijo: Lo primero, la alegría de la familia, ver a la "parienta", luego saber que vas a ver a los hijos, a veces incluso tienes alguno más, que aún no has visto. Y los que no tienen nada de esto: "Pues hombre, las vacaciones no vienen mal".


Pero la Torre de Hércules, la van a apagar, ya no se encenderá, no volverá a ser guía de tantos y tantos hombres de la mar. Ahora va a quedar como símbolo, como patrimonio de la humanidad. ¿Da pena, verdad? "Pues hombre, ya no se utiliza el sextante, ¿sabes? - prosigue Salvador - Antes se miraban las estrellas, y nos guiábamos. Así se navegaba. Ahora todo está cambiando, por los ordenadores, los radares, todo va vía satélite. El barco navega por un satélite, no hace falta mirar nada. Desde un cuarto."


¡Da pena! Pues no te preocupes mi buen amigo, yo te traigo una luz muy pequeñita, pero es la luz que alumbra a todas las naciones, es la luz de la gloria para todos los pueblos. Donde hay un cristiano, allí, está la luz. Hoy la Presentación del Señor y la Purificación de la Virgen Madre, hoy la Candelaria, con esas velitas pequeñitas encendidas, hoy hemos entrado a la Ermita de la Virgen de la Soledad Gloriosa, cantando: ¡Qué alegría cuando nos dijeron, vamos a la casa del Señor, ya están pisando nuestros pies, tus umbrales, Jerusalén!


Pero es cierto, da pena ver cómo se apagan las referencias de tantos y tantos hombres, da pena cómo nos alejamos, a veces por vagancia, por influjo de otro, cómo nos alejamos, sin darnos cuenta de lo nuestro. Total, una paga más al mes, y el faro seguiría funcionando. ¿Acaso el satélite no puede coger una gripe, y no funcionar bien algún tiempo? ¡Cuánto gastan inútilmente, y a veces por un poquito más...!


No llores, donde haya un cristiano de esos de verdad, de los que anteponen el amor a la ley, de esos dispuestos a ayudar, digo, donde haya un cristiano, allí, junto a la Virgen María, verdadera referencia y guía, allí, habrá una lucecita encendida, una candelaria. Porque la luz, la verdadera Luz, es Cristo.


¡Cuántos marinos deben la vida a un faro! ¡Pero un faro encendido!


¿Estás de acuerdo, con permitir que apaguen la luz, el faro, la referencia a la salvación?

27/1/08

Todos tenemos una misión

Toda esta semana, Jesús, se la ha pasado por Galilea, predicando la buena noticia, la salvación para todos los hombres, y esto nos trae ecos de la Navidad, nos recuerda a aquellos pastores, que éramos nosotros, y a los cuales el Ángel les dijo lo que estaba pasando más arriba: “Un Salvador os ha nacido”.

Y seguimos igual, ahora nos llama para ser discípulos suyos, para predicar, y aquí viene lo bueno, atiende y verás, no solo se refiere de “boquilla”, que hablemos de esto o de aquello, que en verdad es importante, sino que nos pide hechos, como aquel buen samaritano que recogió al enfermo del camino, y lo llevó a una posada, hasta que se repusiera de todas sus dolencias.

Da la impresión que lo de la llamada solo es para unos pocos elegidos, curas, monjas... y aquí está la diferencia. Jesús salva a todos, porque a todos nos está llamando, de una forma o de otra. Para cada uno de nosotros tiene preparada una misión, y todas ellas son importantes. En la sociedad hay muchas funciones, y dentro de nuestros trabajos, podemos tener un comportamiento u otro, dependiendo de nosotros, tan solo de nosotros, el que seamos seguidores, el que seamos sus alumnos, sus discípulos, y también dependerá de nosotros que hagamos sus obras, sus curaciones, y todo por el amor y entrega que pongamos en las tareas.

Decir “Señor, Señor”, no vale de nada, si no actuamos como se espera de nosotros, aún a pesar de nuestras limitaciones, de nuestras debilidades. Todos somos llamados a servir, y servir, lo podemos considerar como algo así, que los demás siempre tienen la razón, pensando que esos “los demás” son de nuestra familia , y nos desviviremos por actuar correctamente, para ayudarles en todo.

¿Y esto cómo se traduce? Sencillo: ¿eres conductor de autobús? Pon todo tu empeño en hacerlo perfecta y suavemente, para que nadie se maree. Para que nadie pueda perder la “tranquilidad” en el viaje.

¿Trabajas en una oficina cara al público? Piensa que cada uno de los que atiendes es tu mejor amigo. Y así se hará realidad aquello de: “lo que hagáis a estos mis pequeños, a mí me lo estáis haciendo”.

¿Eres sacerdote? No digas que ya no puedes más, no digas que estás cansado. A ti te han dado mucho, y mucho es lo que tienes que repartir, servir.

Siempre debemos actuar todos dando este ejemplo, y al mismo tiempo preguntándonos: ¿Cómo me gustaría a mí que me trataran? Hemos de procurar, hemos de aprender, a no hacer a los demás lo que no queremos que nos hagan a nosotros.

Posiblemente me he alejado del tema, pero recuerda, recordemos, que estamos hechos para servir a los demás, a ser más humanos, y siendo más humanos, ayudando a todos, ya estamos diciendo: “¡Señor, Señor!”

Perdóname este último apunte: ¿A quién sirves tú? ¿Cuál es tu misión? Piénsalo y verás qué bien te encuentras, cuando sepas tu respuesta.


PD.: ¡Necesito de vuestra oración! Gracias.

23/1/08

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20/1/08

Dar testimonio diario


Estaba yo un día paseando por el puerto, que por cierto es muy grande, y al cabo de unas horas ya no podía caminar, de dolor en la espalda, y mira por dónde me senté en esos grandes hierros que hay en los amarres de piedra, los noray. Son esos tubos enormes donde enganchan las cuerdas, las maromas de los barcos, para fijar su amarre a puerto. También veo las defensas del muelle.

Por cierto, el agua daba pequeños golpes contra el casco de barco, enorme, tan pesado, ¡y que pueda flotar! Parece mentira. Allí, viendo todo esto, mirando los tornillos que fijan este noray a la piedra, allí, sin darme cuenta, pensaba en mi rosario franciscano, de madera de olivo de Belén, y al mirar la cuerda (estacha), más gruesa que mi brazo, sin querer comparaba.

Una estacha tan monumental fija un barco tan titánico, que tantas mercancías transporta, y sin embargo, mi rosario tan débil y pequeño, mueve mucho más.

Un rosario puede con todo. Da paz, da alegría, relaja, comunica, ayuda a muchos, a miles. Tan poquita cosa, y ese Padre Nuestro, seguido de las diez Ave Marías y el Gloria, repetido cinco veces, puede con todo. Tiene más fuerza que esa maroma que estoy mirando.

Allí sentado, soy diminuto, todo a mi alrededor es fabuloso, la grúa es como un edificio, el barco... todo es supergrande.

Pensando, mis dedos van y vienen, mi corazón reza, y el agua que golpea suavemente el casco del buque, y mi rosario que sigue.

Veo a marineros trabajando en la mar, meses sin ver a los suyos, muy especialmente a uno que conozco gallego, que era el cocinero de todos los demás, trabajando duro. Veo cómo algún atardecer, este viejo sabio de la mar, se asoma por la barandilla y piensa en su familia. Éste se llama Salvador, pero a otros muchos no los conozco. Esa agua sigue golpeando con cariño el barco.

Mi rosario sigue y finaliza, he pedido a Santa María, Virgen del Carmen, que ayude a sus hijos de la mar, en tantos momentos difíciles como pasan lejos de sus hogares.

Y hoy cuando leo el testimonio que da San Juan, de Jesús, el Salvador, (qué casualidad, como mi amigo marinero), mi pregunta es: si el agua siempre está en contacto con el barco, ¿por qué mi oración no está siempre presente en mí? El barco necesita al agua para navegar, yo necesito la oración para vivir. ¿Doy testimonio cristiano de lo que soy?

Perdona que te pregunte: ¿Y tú? ¿Das testimonio diario?

13/1/08

El bautismo de Jesús

Hoy celebramos en todo el mundo católico, el bautismo de Jesús, y todos sabemos perfectamente que fue en el río jordán y cómo san Juan el Bautista, le dice aquello de: “yo tendría que ser bautizado por ti”

Es lo normal, cualquiera de nosotros, lo pensamos exactamente del mismo modo, y en más de una ocasión, nos planteamos, ¿por qué Jesús se bautiza? ¿Acaso no estaba en gracia? Yo respondo a mi pregunta tal y como te lo voy a contar, y ojalá sepa hacerlo bien.

Recuerda aquellos pasajes de la salida de Egipto, la liberación de los judíos, y cómo Moisés encabezaba la marcha de todo aquel pueblo, que a partir de entonces se llamó y se llama el pueblo judío, el pueblo de Dios. Pero, ¿en realidad el que encabezaba era Moisés? ¿No es cierto que de día la nube los guiaba y de noche la columna de fuego? ¿No es igual de cierto que Dios le hablaba a Moisés desde esa nube? Sé que recuerdas todo esto, pero permíteme que te recomiende de nuevo estas lecturas en el Antiguo Testamento.

Bueno que me despisto, ¿por qué Jesús baja a bautizarse? Para mí es muy sencillo, Jesús es el que guía al nuevo pueblo de Israel, que ahora ya no se llama así, ahora somos el pueblo Cristiano, los seguidores de Cristo, en él todos tenemos nuestra parte. Todos cabemos, por eso Jesús se bautiza, porque Él, es nuestra “enseña” a seguir, Él es nuestra cabeza, Él es quién guía nuestra marcha, por este nuevo desierto. Él es aquella nube y aquel fuego del antiguo pueblo, Él es la plenitud de Dios revelado que nos habla, que viene por nosotros, que cura al leproso, al enfermo, al que está con una depresión de caballo, ¡sí quiero! Es siempre su respuesta, cada vez que lo llamamos, ante cualquier necesidad: ¡sí quiero!

Por eso igual que Moisés sube a la montaña y desde ella habla al pueblo, también Jesús sube a la montaña, se sienta y nos da el famoso Sermón de la Montaña, tan precioso en el evangelio de san Mateo.

Jesús ha venido a salvarnos, Jesús se hace hermano nuestro; Él nos da al Padre, y nos regala el bautismo de agua y Espíritu. Él es la cabeza, de este nuevo pueblo de cristianos. Él nos sana de todos nuestros defectos e imperfecciones. Pero nosotros hemos de poner de nuestra parte, no vale decir: “ya me sanará, así que, me quedo de brazos caídos, y hago lo que quiero”

Él nos salva, pero nosotros hemos de caminar lo nuestro, el camino lo hacemos nosotros, la diferencia está en la compañía: Cómo vas, ¿solo o acompañado?

6/1/08

Día de los Reyes Magos



Los Reyes han llegado, y ante tu pregunta de si me he portado bien, la respuesta es no. Rotundamente no, no he tenido un comportamiento perfecto, ni mucho menos, pero “ellos” con su poder, me han perdonado, han ignorado, han mirado para otro lado, premiándome con creces mis cosas bien hechas, esas actuaciones mías para otros, hacia otros.

Han premiado mis buenos actos, y me han regalado en abundancia, sobrepasando todo lo estimable. Y todo esto, año tras año, justo con la celebración de la adoración al niño Jesús, por aquellos tres magos venidos de lejos, de muy lejos, de otros continentes.

Al niño que nació de verdad en Belén, al que todos le regalan unas cositas, y Él, el que nos regala en abundancia a todos nosotros, ese gran regalo, ese Regalo de amor, por amor y desde el amor. El gran regalo, el mejor regalo, su regalo misericordioso de la salvación eterna, esa eternidad en contemplación constante del Creador. El Padre viene a nosotros por el Amor, por el Espíritu, y nos da al Hijo querido. Ese hijo que tanto nos quiere, ese hijo humilde y manso de corazón que viene a salvarnos.

Los tres magos siguen su estrella, lo adoran, desde lejos, de todos los continentes, hombres de todas partes, blancos, asiáticos y de color. De todas las edades, jóvenes, maduros y ancianos. Los magos nos representan a todos, a mí, y a ti. De cualquier edad, de cualquier raza. Y son tres, precisamente tres, como los tres días para reconstruir el templo, como al tercer día resucitó, como sus tres discípulos , como la Santísima Trinidad, como la Sagrada Familia...

Pero siempre siguiendo a la estrella, y ésta se posa encima de Jesús, y junto a Él, ¿quién podía estar?, está la que es posada, está la verdadera estrella. La estrella de los hombres de la mar, la que lleva a buen puerto, que es la Virgen Madre, la Virgen María, que viene a guiarnos, a conducirnos, para que podamos adorar a su hijo, de su mano hacia la santidad, y no por méritos, como los regalos, sino por ese amor, por el gran Amor.

La pregunta es: ¿Me dejo conducir por la estrella? ¿Quiero dejarme conducir? Quizás la verdadera pregunta sea: ¿Soy capaz de ver la Estrella?

1/1/08

Feliz Año 2008

En el paso de una noche fría, por más datos, hemos penetrado de nuevo otro año, en ese almanaque recién estrenado que cuelga en nuestras casas. ¡Feliz año 2008!

A todos nos afecta de un modo u otro, hay quienes aún están durmiendo, otros ya se han levantado, algunos han finalizado su guardia: policía, guardia civil, bomberos, sanitarios...

Pero a todos nos afecta, para más alegría, ya que en este día celebramos la festividad de Santa María, Madre de Dios. Festividad llena de paz, por eso decimos que el Señor te bendiga y muestre su rostro, que te llene de paz. ¡Y qué necesaria es la paz para todos!

La Virgen meditaba todas estas cosas en su corazón. Silencio. Callaba. Se dejaba guiar. Se dejaba meditar. Su Hijo, ni más,¡ ni menos! es el Maestro, y ella, la gran discípula. Su Hijo que nace de ella, que viene a nosotros, incluso a mí. Viene a mí para ayudarme, para enseñarme a meditar, a callar, a guardar en el corazón.

Viene a llenarme de paz, de esa paz de la que tanto se habla, y que en la mayoría de los casos somos nosotros mismos los que renunciamos a ella.

¡Dejémonos educar por Santa María, Madre de Dios! Dejémonos guiar por la Estrella Madre. Madre de todos los hombres.

Madre, ruega por nosotros para que aprendamos a conservar esa paz en nuestro interior, para que la hagamos fructificar en bellas obras de Dios, para mayor gloria del Hijo Jesús, y para que el amor del Espíritu triunfe, y siempre, siempre, no lo olvidemos, por intercesión y guiados por nuestra Madre.

Madre de Dios y Madre nuestra.

Gracias y disfruta de este año 2008.

28/12/07

Los Santos Inocentes

Hoy se celebra en el mundo entero la coronación de aquellos niños a quien Herodes tanto temía. Un rey, que tenía miedo de los niños, un rey que no podía comprender al Rey, que ni se imaginaba cuál sería su Reino. Un rey alejado de sus tareas de reinar, interesado en aumentar sus bolsillos, un rey dado al vicio y al placer. Un rey que asesinó a tantos inocentes. Hoy celebramos a todos los Santos Inocentes. Esos niños indefensos.

Hay países que siguen matando a niños de muchos modos diferentes, haciéndolos trabajar de un modo y en condiciones infrahumanas. Niños que siguen muriendo. Y no digamos nada de esos niños usados en las guerras.

Hoy sigue viviendo en muchos corazones aquél rey Herodes, injusto y asesino. Aquél rey que buscaba el poderío, el placer carnal, el vicio, la bebida, las drogas... Hoy sigue vivo aquel rey asesino.

Hace dos días la prensa señalaba una noticia: en los pulmones de un aborto de esos de ocho meses, había aire. ¿Qué quiere decir esto? Había aire, el niño, había respirado por medio de sus pulmones, totalmente formados.

Una médico de una de las clínicas, declaraba en un programa de radio por la mañana, que era un feto, que no era un niño. ¡Qué barbaridad! ¿Será médico? ¿O quizás habrá equivocado la profesión? ¿Será verdugo? Lo que está claro es que es una asesina de niños. Herodes, no está tan lejos.

¿Qué hacían con los cuerpos de los niños asesinados? Se han encontrado, por la policía, máquinas trituradoras por donde pasaban los cuerpos de estos niños, vivos, respirando con sus pulmones. Y luego, a la alcantarilla, como un desecho más, como la orina... ahí van esos difuntos, escondidos, triturados... ¡Qué barbaridad!

El placer, el divertirme, el practicar el sexo, porque de mi cuerpo mando yo... ¿Y luego qué?

En la Iglesia hoy celebramos a los niños de Belén, pero también venimos denunciando estas barbaries humanas, en la Iglesia seguimos estando en contra del sexo libre, del sexo-mercancía, por ir en contra de la dignidad humana. En la Iglesia nos oponemos frontalmente al asesinato, del tipo que sea. En la Iglesia acompañamos al hombre para su bien, y llamamos a cada cosa por su nombre.

23/12/07

Cristo desde el principio es la Palabra eterna


Cristo desde el principio es la Palabra eterna.
La voz sin la palabra, llega al oído, pero no edifica el corazón.

Veamos: cuando pienso lo que voy a decir, ya está la palabra presente en mi corazón; pero si quiero hablarte, busco el modo de hacer llegar a tu corazón lo que está en el mío.

Al intentar que llegue hasta ti, y se aposente en tu interior la palabra que hay ya en el mío, echo mano de la voz, y mediante ella, te hablo: el sonido de la voz hace llegar hasta ti el entendimiento de la palabra, y una vez que el sonido de la voz ha llevado hasta ti el concepto, el sonido desaparece, pero la palabra ya está dentro de tu corazón, sin haber abandonado el mío.

Cristo mismo es la Palabra. Dios cuando quiso, y en el tiempo por él prederminado manifestó al mundo su Palabra, profetizada por los profetas desde antiguo, y Dios hizo oír su voz, la Palabra se hizo entonces visible. Como dice san Juan en su canto de entrada al cuarto Evangelio,

En el principio ya existía la Palabra y
La Palabra estaba junto a Dios, y
La Palabra era Dios.

Por medio de la Palabra se hizo todo...
El mundo se hizo por medio de ella y el mundo no la conoció.

¡Qué afortunados somos nosotros, por poder estar aquí, ante la Virgen Madre que nos trae al Salvador, la Madre de todo el Adviento, la Estrella que nos guía! ¡Por poder oír su Palabra!

15/12/07

Y sintió lástima de nosotros


“ Jesús bordeando el lago de Galilea, subió al monte y se sentó en él”

Cuántas veces tú, en tu caminar por la vida, vas bordeando las dificultades, viviendo en lo gris, en un mundo difícil, donde casi nada parece importar. Donde la supervivencia es el único estímulo de vida.

Mientras unos tienen tanto, otros nada, absolutamente nada, pasando todo tipo de calamidades y penurias. En unos días donde hay tantas luces, parece que las sombras son más inmensas, profundas y dolorosas.

Es normal, porque solo hay una Luz, solo hay uno que ponga orden y paz en tu vida, y por supuesto en la mía. Fíjate que san Mateo dice que sintió lástima de la gente, porque: ¡llevaban ya tres días con él y no tenían que comer!

Es el mismo Jesús quien se preocupa del hambre, y da. Pero para ello se necesita urgentemente la oración de todos nosotros, y nuestras manos, también, para por ellas poder actuar él, sin llamar la atención, sin magias ni hechizos raros. Él es discreto y tiene que actuar por medio nuestro, y entre todos, aunque nos parezca que somos pocos, somos muchos. Y más si nos unimos en la oración con toda la comunión de los Santos, recordando a estos últimos 498 mártires y santos.

Hoy que hay tanto saber en las alturas, nos olvidamos, se olvidan de lo fundamental del pueblo de Dios. Lo que siempre fue: la oración.

Hay quienes se permiten matar en nombre de Dios, y lanzan mísiles, que llaman inteligentes, desde el quinto pino, para destrozar una sala de fiestas, donde la única gente que había, estaba celebrando una fiesta. ¡Donde hay amor allí está Dios! ¿Tú lo puedes comprender? Yo no. Es una vileza más de los poderosos. ¡Un error! Reconocen, nos dicen muy seriamente, ¡ha sido un error!

Menos mal que te tenemos a ti, Señor Jesús. Gracias por estar siempre y en todos los momentos con nosotros.

De ti comemos tanto de espíritu como corporalmente. Después de tres días, nos das a comer, y nos curas los pies, el hígado, los oídos, los ojos.

¡Cuanta ceguera por soberbia! ¡Hay quienes se creen tan superiores! Después un pequeño bichito, un virus, nos pone patas arriba a todos.

¡Menos mal que te tenemos a ti! ¡Id a anunciar sin miedo lo que estáis viendo! Los cristianos damos esperanza, no la vendemos. Si no ves esperanza, habría que hacerse una pregunta muy seria: ¿Estaré enfermo? Ve al médico, de cuerpo y alma.

Gracias por estar con nosotros, Señor Jesús.

8/12/07

Un hombre bueno


Un religioso que jamás salía del Convento de noche, un buen día empezó a salir todas las noches. El Superior, que era muy observante, notó aquellas inusuales salidas de Fray José Ignacio y se puso muy furioso. También los demás religiosos comentaban el hecho poco favorablemente.
Pasó un tiempo, y alguien llamó a la puerta del Convento. Era una señora anciana de 89 años. Deseaba hablar con el padre Superior. Después de un cordial saludo del Superior, la señora anciana dijo: dispense que le moleste, padre. He venido a darle las gracias por el inestimable servicio que, durante seis meses, me ha prestado su hermano Fray José Ignacio. Me rompí la cadera, precisamente ocho días después de que mi hijo marchara a los Estados Unidos por motivos de su trabajo. Lo pasé muy mal. Me encontraba sola y con mucha dificultad para hacer mis cosas. A mi hijo no le dije nada para que no sufriera.
Fray José Ignacio, aun no sé por qué, empezó a venir a casa todos los días al anochecer. Me hacía la cena, me daba de comer y me acompañaba hasta la habitación. Yo le decía que no se molestase, pero él siempre me respondía que lo hacía porque cumplía obediencia… Su comportamiento servicial, además de edificarme, me ha llenado de paz y de alegría. Que Dios les bendiga por tanta bondad. Padre, yo no puedo corresponderles de otro modo que rezando todos los días por ustedes, especialmente por Fray José Ignacio.

El Superior, conmovido, abrazó a la anciana; llamó un taxi y la acompañó a su casa. Cuando el hijo, que había vuelto de América hacía tan sólo unos días, les abrió la puerta, dijo: ¿Es usted Fray José-Ignacio…? El Superior contestó: ¡Ojalá fuese yo Fray José-Ignacio! Les abrazó y volvió al Convento dando gracias a Dios por tener en su Comunidad a Fray José-Ignacio… (Texto de los Padres Franciscanos)
¡Cuanto podemos aprender, no colocando etiquetas! ¿No te lo parece tambien a ti?





Cuando veas un hombre bueno, emúlalo.
Cuando veas un hombre malo, examina tu corazón

2/12/07

¡Ay de la casa que no se limpia!

Ermita de la Milagrosa en Puzol, junto a la Cruz Gloriosa


Recuerdo una ocasión, en la que salimos de viaje, y tuvimos que dejar nuestra casa vacía durante un tiempo. Debido a unas obras que había cerca, tapamos todas las ventanas y puertas con unas telas, para que por las juntas no entrara el polvo, y de este modo mantener la casa limpia en nuestra ausencia.

¿Cuántas veces te ha pasado esto mismo?

Ya conoces la respuesta, al volver, al regresar de nuestro viaje, todo estaba lleno de un polvo fino y blanquecino. ¿Cómo es posible? Y qué más da, allí estaba.

Pues creo que en nuestra vida, en el desarrollo de la misma, en ese peregrinar, hay cosas buenas, muy buenas, pero también hay cosas que no usamos, que no utilizamos, y que están ahí, pero en la estantería de nuestro armario, ocupando un sitio precioso. ¿Por qué las mantenemos? Tampoco lo sabemos bien.

El caso es que hoy, primer domingo de Adviento, deberíamos de ir pensando en la Navidad, en estar a punto, en tener sitio en nuestro corazón, para “algo” nuevo.

Si no tenemos espacio en esas estanterías, nada nuevo podemos acoger. ¡Estamos llenos! ¿Pero, de qué? ¿Quizás, de vacío? ¿Donde están nuestras buenas obras?

¡Ay de la casa que no se limpia! Venga, pongámonos en marcha, limpiemos la casa, limpiemos el alma, quitemos esos utensilios que nos apegan a lo innecesario, y demos entrada a lo nuevo, es tiempo de adviento, es tiempo de limpieza y preparación.

¿Te imaginas un velero a la deriva, sin el patrón? Es posible que vaya a mal puerto, porque los vientos son desfavorables, y las olas de la mar, acabarían por hundirlo en las profundidades.

¡Pongamos en nuestra alma a Cristo, verdadero Patrón! Y digamos como la Virgen María, ¡SÍ! Dejemos nacer al niño, con su debilidad y fortaleza, en nuestro corazón.

¿Quién al ver llorar a un niño no siente compasión? Ésta debilidad hace nacer el amor, la fortaleza del amor que todo lo puede. ¡Por amor somos capaces de cambiar el mundo!

Dios me quiere, te quiere. Hagamos sitio en la estantería, es lo mejor, ahora que es tiempo, tiempo de Adviento.

¡Feliz tiempo!

¿Y tú qué opinas?



4/11/07

Presentación en Turís 9-11-2007

D. Salvador y Antonio charlando.





D. Salvador, párroco de Turís, inició el acto, con gran solemnidad


El pasado 9 de Noviembre tuvo lugar en el Templo Parroquial de Turís la presentación del Libro “¡Qué Alegría!” de Antonio Escobedo.

El acto comenzó con la introducción del párroco D. Salvador Caballero, dando una calurosa bienvenida a todos los asistentes. Se congregó gente de todas las edades: pequeños, jóvenes, matrimonios, mayores... Entre ellos, se encontraban su mujer y sus cuatro hijos.



D. Salvador hizo referencia tanto al autor como a su libro. Respecto a Antonio, destacó sus cualidades como persona y su gran capacidad para transmitir sus sentimientos y vivencias mediante palabras. “El libro destaca por su sencillez a la hora de comunicar todos estos aspectos. Su lenguaje es cuidado a la vez que comprensible y cercano”, dijo D. Salvador. “No está escrito por una persona teóloga, sino por un gran corazón”, añadió, dando paso al propio autor para hablar sobre “su” obra.






Sus hijos


Antonio, Tono, dijo que más bien, la obra se ha escrito a través de él, siendo simplemente un instrumento, un utensilio, siendo Otro el autor, por inspiración.

“La pluma era regalada, y cuando fui a por la tinta me la regalaron también, con que... ¡mira si me lo han puesto fácil!” decía, provocando la risa de los allí presentes. Ha sido un placer.






“¡Qué Alegría!, ¿por qué un título así?
Por la alegría de un cambio, aunque vino con mucho dolor, por un accidente, en una noche fría el 13 de Noviembre del 2002, intentando levantar a un paciente del suelo.”




“Vivir en Cristo es alegría, siempre es alegría y gozo, porque sentimos que Él nos quiere, que nos acepta como somos.”

“No pretendo enseñar nada a nadie, tan sólo cuento lo sucedido”, decía Antonio durante la presentación.






Es un libro que se va a vender por miles.
Aunque no te puedo decir como lo se. De momento no quedan y siguen pidiendonos.


Yo rece mi primer rosario sin saberme las oraciones. ¿Cómo? La respuesta está en el libro.



Hablando con su mujer después del acto respecto a todo esto, nos decía: “Lo que a mí más me gusta de Dios es que nos hace completamente libres. Muchas veces decimos... ¿dónde está Dios ahora? Sin embargo, ahí reside la libertad de Dios precisamente. En que nos hace libres incluso para equivocarnos, para sufrir.... En el amor de Dios somos completamente libres.




Nunca pensé que firmar un libro pudiera tener tanta intimidad.


La gente de Turís es de una bondad exquisita, son buenos de corazón. Me han tratado con suma delicadeza, mucha mas de la que merezco.



D. Vicente , el sacristán, también se llevo los libros firmados por el autor.


El autor firmó cuantos libros le pidieron, y no firmó mas porque faltaron ejemplares, ante el centenar de personas que respondieron a la llamada de su párroco.


Antonio dio las gracias por el cariño con que le tratan en esta localidad.




"Si, es a ti, no mires a otro. Es a ti, la de rosa, la del primer banco: este libro esta dirigido a ti, precisamente a ti"



Es un libro de cartas dirigidas a ti, donde se cuentan las cosas que me han pasado, te cuento en ellas muchos pormenores de humanidad.

Gracias a todos vosotros.
Antonio Escobedo García






Natividad de Nuestra Señora

3/10/07

Presentación en Cheste




PRESENTACIÓN DEL LIBRO


¡Qué alegría!



EN EL AYUNTAMIENTO

DE CHESTE





19 de Octubre de 2007




Tono Escobedo presenta su primer libro.



Es fotógrafo en El Puig, productor de vídeo en Puçol, ATS en el Centro de Salud de Turís y acaba de presentar un libro sobre el descubrimiento de su religión en Cheste. Para la editorial valenciana Edicep, lo sorprendente de esta publicación es que a las seis semanas de su aparición ya se ha agotado la primera edición.


El salón de plenos del Ayuntamiento de Cheste se quedó pequeño el viernes, 19 de octubre, para albergar a las sesenta y seis personas que asistieron en directo a la presentación del primer libro escrito por Tono Escobedo, un vecino de la población sobradamente conocido en l’Horta Nord por sus trabajos fotográficos compartidos con su mujer, Mª José Bermúdez, a través del estudio Defoto, en El Puig, y por haber producido la serie de televisión Contrasts, realizada durante tres años por alumnos de bachillerato del Instituto de Enseñanza Secundaria de Puçol.
La inquieta personalidad de Tono, que actualmente compagina la escritura y la fotografía con su trabajo de ATS en el Centro de Salud de Turís, le ha llevado a lo largo de su vida a intentar conocer y aprehender sobre todos los temas por los que ha ido interesándose, en un largo proceso, similar a una escalera que, peldaño a peldaño, le ha conducido a esta nueva etapa, ampliamente explicada en su primer libro: “una etapa marcada por el descubrimiento de la religión cristiana, católica, apostólica y... chestana. Algo lógico si se tiene en cuenta que el autor es, curiosamente, hijo de José y María”, explicaba Sabín, responsable del Departamento de Comunicación del Ayuntamiento de Puçol, durante el acto de presentación del libro, tras recordar que Tono ha pasado en etapas anteriores por el budismo, el zen, la religión de los indios norteamericanos, el yoga, la meditación y la levitación, entre otros peldaños en esa larga escalera que es la vida.
Junto a ellos, también estuvo presente la profesora Mª Ángeles Doménech, que ha escrito una reflexión que sirve de prólogo al libro y que, en un mundo actual movido por las prisas y el estrés, destacó la importancia de la mirada interior, de la búsqueda en uno mismo: “yo misma tenía la oración abandonada y, leyendo el libro de Tono, la he recuperado. Es un libro muy útil”.
Ana Belén Álvarez, profesora de Teología en Valencia y una de las personas que ha visto crecer esta nueva faceta de Tono, subrayó la vida interior de los breves capítulos que forman este libro, cada uno de los cuales “te permite vivirlo, como si fueras el propio autor; te permite navegar por dentro, con un lenguaje sencillo, de la calle”.


La presentación de este primer libro se enmarcaba dentro de los actos culturales de las fiestas de Cheste, por lo que fue el concejal de Cultura, Pedro Zapater, el encargado de cerrar el acto, no sin antes repartir un ejemplar a cada uno de los asistentes a la tertulia. Sus palabras se centraron en un pasaje de la Biblia, el camino de Emaús (curiosamente, el nombre de la colección donde se ha editado el libro a través de Edicep), recordando cómo a los discípulos de Emaús se les “iluminó” el sendero con la aparición de Jesús resucitado: “de la misma forma, a Tono se le ha encendido el corazón y al lector, aunque al principio sea escéptico, la lectura de este libro también le alumbrará nuevos caminos”.


Primera edición agotada
Lo curioso de ¡Qué alegría! es que el primer ejemplar que salió de la editorial, antes incluso de ponerse a la venta, fue a parar a manos de Benedicto XVI, a través de un sacerdote valenciano. Por esas “casualidades” de la vida (de las que Tono habla en su libro y que acaba demostrando que son “algo más”), también el Cardenal Cañizares tiene una copia desde el primer momento, al haber compartido el verano con el novel autor en Sinarcas, una población en la que también ha trabajado como ATS. Asi mismo D Esteban Escudero, obispo auxiliar de Valencia tambien lo tiene antes que nadie, ya que el autor hizo una edición especial de 60 libros para regalarlos a las personas que se citaban en dicho libro. Tambien destacar que los beneficios del mismo se han cedido al Arzobispado de Valencia, y mas concretamente, al Instituto de Ciencias Religiosas, tras conversación mantenida con Dª. Mercedes.
Son sólo dos de los quinientos afortunados que han agotado la primera edición en los meses de septiembre y octubre, y eso que la labor de promoción apenas ha comenzado, porque a la presentación del 19 de octubre en Cheste, se sumará la que se va a realizar en Turís el 9 de noviembre y una, aún por concretar, que se deberá celebrar en Valencia.
Tono Escobedo, que ha confesado en reiteradas ocasiones no ser escritor, sino “un mero transmisor de ideas que me llegan”, no sólo espera que haya una segunda edición pronto, “porque es un libro adecuado para estas Navidades”, sino que continúa inmerso en su nueva faceta a un ritmo sorprendente: tras costarle dos años su primera obra, ya está finalizado su segundo libro, ¡Qué felicidad!, y, mientras busca editor para esta nueva obra, se encuentra inmerso en la elaboración de su tercera publicación, por ahora sin título.